¿Te haz preguntado hasta donde llegan las aguas negras del DF?

En la Ciudad de México existen más de 12 mil kilómetros de tuberías de drenaje primario y secundario, además de 165 kilómetros de túneles del drenaje profundo por donde, de manera combinada, circulan el agua pluvial y la que se desecha de los hogares y la industria.

El 80 por ciento de este desecho sale del Distrito Federal a través del denominado “Emisor Central” del drenaje profundo y se descarga en el estado de Hidalgo, en la presa Endhó, según detalló el director de Drenaje, Tratamiento y Reuso, Miguel Carmona Suárez. Posteriormente esta agua se distribuye para el riego de especies que no requieran contacto directo con el producto, sino sólo con la tierra. Y a otra cantidad de agua se le da un reuso local, para lo cual se utilizan otras plantas de menor capacidad, entre el Gran Canal y el Emisor Central en el Estado de México, y en el DF con 24 plantas de tratamiento.
El líquido que llega a estas plantas es fundamental para el desarrollo de diversas actividades productivas, como en la delegación Gustavo A. Madero, donde es distribuida a los industriales de Azcapotzalco y Vallejo, además de ser utilizada para el riego de camellones.
En la delegación Miguel Hidalgo se utiliza para llenar el lago del Bosque de Chapultepec.
La planta de tratamiento que se ubica en el Cerro de la Estrella de la delegación Iztapalapa surte de agua a Tláhuac y Xochimilco, con lo cual se mantienen los niveles de los canales de esta última demarcación.
El sistema de drenaje de la ciudad se compone también por 17 presas y nueve lagunas de regulación, entre otras instalaciones, y es operado en su conjunto por cerca de mil 200 personas.
De esta manera, el agua que acopian las alcantarillas de la calle, la de los hogares e industrias llega en primera instancia a unos colectores que se ubican a una profundidad de siete metros. Posteriormente, es vertida hacia el drenaje profundo, mismo que se puso en operación en 1975, y tiene diámetros que van de los cuatro a los 6.5 metros para permitir el desalojo de hasta 150 mil litros de agua por segundo, lo cual se llega a registrar cuando llueve.
Entre los ríos, entubados o a cielo abierto que se utilizan para este desfogue, se encuentran los de Churubusco, De la Piedad, Tacubaya, Consulado, De los Remedios, Cuautepec, San Javier y Tlalnepantla.
El funcionario advirtió que en ocasiones “donde está todo el sistema saturado, las presas llenas, el drenaje lleno, los ríos descargando, las plantas bombeando, cuando llueve día y noche, llega un momento en que ya no puedes hacer nada”.
En estas condiciones es cuando se originan los problemas graves de encharcamientos, ya que luego de lluvias que duran alrededor de tres días seguidos, se tiene que esperar a que vaya drenando para disminuir los niveles de agua en el sistema de manera progresiva. Para resistir esta fuerte presión, el drenaje profundo actualmente está construido con una cimbra metálica, donde se vierte concreto con recubrimiento plástico que lo protege contra los vapores que se generan en su interior.
Es muy importante que todos hagamos conciencia sobre el mantener libre de basura las coladeras y alcantarillas, en mucho depende de la ciudadanía evitar encharcamientos y mantener la ciudad operando bajo las mejores condiciones.